¡ Mi hija de 13 años quiere maquillarse!

Actualmente las etapas vitales se están adelantando, la infancia es más corta y los  adolescentes pretenden actuar como adultos cada vez más jóvenes. Las causas son diversas, exceso de libertad, de información, de mimos, de soledad, falta de límites, de responsabilidades, de juegos compartidos con amigos de su edad…pero tanta precocidad no es buena y hay que estar alerta para proteger su inocencia y vulnerabilidad.

En el caso de maquillarse, en poco tiempo, las niñas han pasado de hacerlo con 17 años a empezar con 13, incluyendo uñas pintadas y tacones. Esto implica que parecen caricaturas de sí mismas porque no dominan el arte del maquillaje y suelen «pasarse» con la pintura, transmitiendo un mensaje de adultas que no trae nada bueno.

Ante el disgusto y quejas de los padres ellas contestan que todas sus amigas lo hacen. Si se les prohíbe de forma tajante se acusa a los padres de antiguos, trasnochados y carcas, causantes del rechazo de su hija en la pandilla (grupo social vital en esta época de la vida), porque el adolescente siempre tiende a dramatizarlo todo.

Para evitar la debacle se puede hacer lo siguiente:

-Cuando la jovencita se maquille por su cuenta, y se haya pasado veinte pueblos, se le hace una foto y se coloca en el espejo de su cuarto de baño.

– La madre debe hablar con su hija sobre las distintas formas de maquillarse y que depende el momento se debe usar una u otra. También que igual de importante es el pelo y el vestuario para mejorar su imagen. Por ello debe cuidar todo el conjunto para verse guapa.

– Enseñar a la joven a maquillarse de forma moderada, con colores naturales y que se vea favorecida pero que no parezca pintada. A esto se añade un corte de pelo adecuado y unos conjunto de ropa que le siente bien. Ella se verá mucho mejor y ganará en autoestima. Con este aspecto se le hace una foto y se pone al lado de la que ya tiene para que se vea el contraste.

– Hay que poner unos límites a la hora de maquillarse:

1- Al colegio nunca se va maquillada, lo máximo es un brillo de labios o vaselina en las pestañas. Las uñas con esmalte transparente y nada de tacones.

2- Para salir por el día se puede maquillar de forma muy suave y natural, pero no por sistema, sólo cuando quede con sus amigos. Las uñas de un color moderado y tacones bajos.

3- Para ocasiones muy especiales, fiestas, bodas…puede maquillarse un poco más, las uñas y los tacones pueden tener más margen  pero siempre recordando que menos es más.

– Los dos padres juntos deben hablar con su hija y también otros familiares, especialmente jóvenes que ya dejaron la adolescencia atrás, que la imagen que da un niña muy maquillada es contraproducente porque parece que lleva una vida de adulta (en todos los sentidos) que no se ajusta a la realidad y puede dar lugar a situaciones no deseadas. También hacerle ver que tiene toda la vida por delante para pintarse y vestirse como quiera. ¡No hace falta quemar etapas tan rápidamente!