Maquillaje invisible

Conseguir una cara «perfecta» implica maquillarse pero sin que se note, es una ardua tarea y tiene sus secretos; fondo de maquillaje, correctores, iluminadores…

Es una disciplina que merece la pena aprenderse porque implica estar favorecida de un modo natural, vivimos en la era visual y podemos tener una buena imagen sin tener que maquillarnos en exceso.

Los pasos y elemento necesarios son:

-Una base de maquillaje, afín a nuestro tono de piel, para uniformar el rostro.

– Un corrector de ojeras, para disimular todas las imperfecciones, se pueden usar pinceles pequeños para aplicarlo en las zonas difíciles; aletas de la nariz, comisura de los labios…

– Un colorete, que simule el rubor natural de las mejillas, (mejor en crema que aporta un aspecto más fresco). Se pone en los pómulos y se sube hasta la sien, para dar forma a la cara.

– Una borla con polvos translúcidos, que se ponen por toda la cara, para un perfecto acabado. Se recomienda usar iluminador en el centro de la frente, las sienes, debajo de las cejas y, en algunos casos, mandíbulas y barbilla. Te deja radiante!

– Las cejas son fundamentales, definen la expresión, hacen efecto lifting, embellecen los ojos…por ello deben ser diseñadas por profesionales, nos evitaremos riesgos innecesarios y el efecto es espectacular.

– La máscara de pestañas se usa  para darles  volumen y extensión, se recomienda del color del tono del pelo; marrón para rubias y castañas claras, negro para el resto. Se utiliza el rizador para abrirlas y darles más curva, se deben pintar varias veces para que quede una capa gruesa de rimel y su visibilidad sea máxima.

– Se utiliza eyeliner (del color de las pestaña), se pinta todo el arco del párpado superior y se difumina perfectamente con un pincel, parece que no está pintado pero le da mucha expresividad a la mirada.

– Los labios son delineados por un lápiz color nude y se les  añade color del mismo tono y brillo.

El resultado es una cara radiante, favorecida y natural. ¿Quién pide más?