El peligro del estrés y la hiperactividad

La celeridad de la vida actual nos pone en la diatriba de estar continuamente haciendo cosas. Nos preocupamos más de hacer que de ser y pagamos un alto precio emocional por ello: agotamiento, irritabilidad, angustia,falta de tiempo para pasarlo con la familia y los amigos…¿Merece la pena?
Todas las personas que están estresadas por hiperactividad deberían plantearse algunas preguntas fundamentales.
¿Qué es prioritario para mi vida?
¿Todas las actividades que hago me ayudan a conseguir mis objetivos?
¿Cómo puedo llevar una vida fructífera y a la vez relajada?
¿Qué me estresa en mi vida cotidiana?
Después de dedicar un tiempo relajados y concentrados a las respuestas llegaremos a interesantes conclusiones:
-No podemos llegar a todo
-El estrés altera negativamente nuestra salud y nos amarga la vida
-El día no dispone de más horas, por ello debemos tener un horario de actividades razonable
-Nadie es superman o superwoman
-Debemos descansar lo suficiente, de otro modo el cerebro no rinde
-Trabajamos mejor cuando estamos relajados
Especialmente las mujeres, por responsabilidad y perfeccionismo, nos sobrecargamos de trabajo y nuestro nivel de autoexigencia es muy alto, por ello entre la vida familiar y la profesional caemos en la trampa de la hiperactividad compulsiva que suele desembocar en crisis nerviosas o de agotamiento.
Lo más eficaz es hacer una lista de nuestras prioridades, delegar en lo secundario y asegurarnos que disponemos de ratos de descanso y ocio diarios para vivir con armonía y tranquilidad. Sólo así tendremos una buena calidad de vida, imprescindible para nuestra salud y bienestar.