Averigua tu tipo de piel

Saber cuál es tu tipo de piel es fundamental para poder elegir las cremas, maquillajes e incluso tipo de alimentación que mejor te van.

Hay varios tipos muy definidos;

 PIEL NORMAL

Está equilibrada, sin tirantez, sin descamaciones y sin exceso de brillos por la ausencia de grasa.

PIEL SECA

Presenta tirantez, descamación, aspecto opaco, arruguitas finas  es áspera al tacto. Las cremas que le van son las de texturas emolientes, enriquecidas, con hialurónico, y sin componentes que puedan irritar su sensibilidad.

PIEL MIXTA

Presenta brillos en frente, nariz y mentón, comedones o puntos negros, poro dilatado, cutis sucio…Opta por cremas especiales para este tipo de piel que traten en profundidad las partes con más grasa y se recomienda la limpieza diaria para aportar luminosidad al rostro.

PIEL GRASA

Es propia de la juventud, los cambios hormonales provocan un exceso de grasa en la piel que provoca impurezas y los temibles granos que tanto acomplejan  a los jóvenes. Hay tratamientos específicos para este problema y cremas especiales para este tipo de piel que tratan de equilibrar los niveles de grasa.

Para todo tipo de pieles hay que seguir unos hábitos saludables: limpieza del cutis por la mañana y por la noche, dormir suficiente porque no hay mejor reparador para la piel que el descanso, utilizar las cremas adecuadas para nuestro tipo de piel y por supuesto comer sano y hacer ejercicio. De este modo hacemos lo necesario para que nuestra piel esté radiante.