Alfred Hitchcock

El mítico director de cine fue un niño obeso y acomplejado, por las burlas de los otros niños, que se refugió en su mundo interior para evitar el desprecio de los demás. Fue su madre la persona clave en el comienzo de su vida que le hizo ver lo afortunado que era por tener tanta imaginación y talento, le animó a desarrollar sus aficiones que eran el dibujo, el cine y las historias de miedo, con lo cual adquirió seguridad en sí mismo, fortaleza de ánimo y no depender emocionalmente de los demás, como no tenía amigos ella se convirtió en su aliada, cómplice y compañera.

Cuando empezó a trabajar, muy joven, en un estudio de cine como dibujante tenía tal confianza en sí mismo que se ofrecía a hacer trabajos que no le correspondían aunque no le pagasen por ello, así destacó entre los demás y consiguió dirigir películas muy pronto. En el trabajo conoció a su alma gemela, una guionista que también ayudaba en todas las áreas, y formaron un sólido matrimonio, apasionado por el cine y todo lo que conlleva; historias interesantes con intriga, belleza, romance, lucha y moraleja final,  que trabajó en estrecha unión y cuyo fruto fueron maravillosas películas llenas de suspense, interés y escenas memorables cuyo éxito es incuestionable.

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